El poder del "no"
Una carta muy sencilla que resuelve un montón de dudas.
El otro día estaba terminando de vestirme en mi habitación cuando Guille abrió un poco la puerta y dejó caer una carta y un lápiz. Sin decir nada, totalmente sin contexto y sin que hubiera pasado nada esa mañana que lo justificara.
La recogí del suelo y leí “Mamá, papá, aunque a veces me digáis que no, no pasa nada, yo tengo que aprender a que no siempre hay que decir que sí y creo que he aprendido porque me habéis enseñado. Para papá y mamá de Guille.”
Se me saltaron las lágrimas mientras lo leía.
A partir de aquí, el post sigue solo para suscriptores de pago.
Gracias por estar al otro lado.



